Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Libros textos y Cuentos sobre adopción
#76
Les recomiendo nuevamente este libro

Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Cariños!
Responder
#77
Este es un articulo que escribi en otra carpeta, y lo subo para que los que no lo han visto, lo vean ahora Hoy fui a la Feria Internacional del Libro (Estacion Mapocho) y el libro está a $5.000.- Es muuuuy lindo!
Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.


[Imagen: 2007.gif]
[Imagen: linea_330.gif]
[Imagen: F837102_330.jpg]
Foto: Getty Images
[B]Adoptar un hijo en Chile, una posibilidad de amor[/B]

[Imagen: trans.gif]
Esta semana se lanza el libro “Una nueva Mirada”, que relata el proceso de adopción desde la perspectiva de un niño que llega a una nueva familia y desde la visión de las parejas que han buscado a ese bebé por años. El texto llama a conocer más sobre este mundo en Chile.
Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.

[Imagen: linea_330.gif]
SANTIAGO.- “Cuando llegue a la casa de adopción, tenía susto y ganas de llorar. El bebé a mi lado me sonrió y me sentí mejor”.

Así comienza el libro ilustrado “Una nueva mirada”, que lanzará esta semana la editorial Zig-Zag, y donde las autoras Soledad Gómez y Ana María Deik cuentan la vida de un recién nacido que llega a una casa de adopción.

Por el reverso del ejemplar, en tanto, se muestra la historia de una pareja que no puede tener hijos y que hoja tras hoja va relatando su problemática, hasta que se encuentra en las páginas centrales del libro con el bebé de la casa de adopción.

El texto cuenta con muy poco texto y varias ilustraciones a cargo de Carolina Durán y refleja de alguna manera los cientos y cientos de casos de adopciones en Chile, según precisa una de sus autoras y terapeuta de la Fundación San José, Soledad Gómez.

“Este libro invita a hablar sobre la adopción, proceso que debe partir lo más temprano posible con los niños. Que la palabra ‘casa de adopción’ sea una palabra normal y escuchada dentro de lo que se escucha en la familia”, indica.
[Imagen: trans.gif]
Derechos Reservados Terra Networks Chile S.A
Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Responder
#78
Extraído de: Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.


Esa tarde mi mamá me contó por primera vez la historia de mi adopción.
Yo hice muchas preguntas. Hice muchas preguntas porque quería entender.
Y al final entendí. Mi mamá dice que hay cosas que uno va entendiendo de a poquito.
El que no termina de entender las cosas es Felipe. Felipe se pasa el tiempo haciendo preguntas. Y pregunta, y pregunta... Y yo le explico. Pero le cuesta entender.
Alejandro también pregunta a veces, pero Alejandro es mi mejor amigo. Felipe es mi segundo mejor amigo. Podría ser el primero si no hiciera tantas preguntas.
-¿Cómo es ser adoptado?- Me pregunta.
Esa, por ejemplo, es una pregunta tonta. Ser adoptado es ser un hijo, igual que él. Con un papá y una mamá, igual que él. Solamente que los hijos adoptados tenemos además una historia vieja, como dice mi mamá, una historia que viene de antes.
Eso nos pasa a todos los que somos adoptados. Como Alicia, que vive a la vuelta de mi casa y que es adoptada, como yo. Y a un montón de chicos más. Porque hay un montón de chicos adoptados en el mundo.
Dice mi papá que seguro que en la escuela hay unos cuantos. Sólo que nosotros no sabemos que son adoptados porque ellos no se lo andan contando a todo el mundo; se lo cuentan a sus mejores amigos nada más, o capaz que no cuentan nada porque no tienen ganas de contar.
- Pero vos ¿Naciste de panza o no naciste de panza? - sigue preguntando Felipe.
Eso es lo malo de Felipe, que hace preguntas tontas. Yo no sé si explicarle o darle una piña.
Alejandro me dice que mejor le explicamos. Alejandro siempre me ayuda a explicarle a Felipe lo que Felipe no entiende.
Así que le expliqué lo que me explican mis papás cada vez que pregunto. Espero que esta vez haya entendido. Con Felipe nunca se sabe.
Yo nací de la panza de una mujer, como todo el mundo. Sólo que, después de nacer, ella y yo nos tuvimos que separar. Eso fue lo que pasó.
Esa es mi historia vieja. Hubo una mujer que me tuvo en la panza. Y también hubo un hombre, claro, porque ningún bebé puede crecer en una panza si no hay un hombre y una mujer. Eso lo sabe cualquiera...
Esos fueron mis padres biológicos. Y esa palabra no la inventé yo, eh. Ya estaba inventada...
Acá pego un dibujo muy gracioso que hizo Alejandro de la cara que pone Felipe cuando digo yo "padres biológicos". Ya van como cinco veces que se lo explico, pero siempre que digo "biológicos", él pone cara de "bio ¿Qué?". Y yo le tengo que explicar (¡qué paciencia hay que tener con Felipe!)
Los padres biológicos son los que te hacen nacer, los de la panza.
También le mostré el dibujo que me hizo mi papá el año pasado, para ver si me entiende.
Yo de mis papás biológicos no me acuerdo. No los conozco. Nada. No tengo ni una foto.......
Lo único que sé es que se separaron de mí. Que nos tuvimos que separar.
Tampoco sé por qué nos tuvimos que separar. Mi papá y mi mamá tampoco saben.
Siempre que pienso en eso me da no sé qué... Me da como un nudo acá en el estómago. No me gusta mucho pensar en esas cosas.
En lo que me gusta pensar a mí es en esta foto. Esta es la foto más linda del mundo.
Cariños!
Responder
#79
Este es un concurso de relatos sobre historias de niños que vienen de Etiopía. Hay historias PRE CIO SAS! como la que transcribo

Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.

El comienzo de mi nueva vida

Mi vida era normal, tranquila, perfecta.
Vivía en “mi” casa, rodeada de niños y con todas mis necesidades “cubiertas”.
Me daban de comer, me sacaban al sol, me echaban a descansar… y si lloraba, pues me hacían caso en cuanto podían. Cuando tocaba me acostaban y yo solo tenía que esperar que el sueño me venciese… ¿qué más podía pedir en mis primeros meses de vida?
Un día cuando me levanté, mi cuidadora estaba un poco más nerviosa de lo habitual; se entretuvo en arreglarme un poquito más de lo normal .A media mañana nos prepararon a 6 niños de la casa en la salita y todos los demás no pudieron salir. Uno a uno nos fueron sacando al patio y a mí me toco la cuarta. Yo sonreía, al fin y al cabo eso hacía que se fijasen en mí en “mi” casa y me apodaran “Sweet Míheret”.
Cuando salí fuera, me entregaron a unos “farenjis” de un color blancuzo que yo había visto en muy pocas ocasiones, yo volví a sonreir, era lo que tocaba.
No entendía muy bien lo que estaba pasando, pero en mi corta vida había aprendido a oír, ver, sonreír y no dar guerra.
Mi sorpresa fue que me fui con ellos, y la verdad es que estaba un poco asustada. Yo me limité a dejarme hacer.

Al poco tiempo de estar con ellos yo quería volver a “mi” casa, tenía hambre y no sabía muy bien cómo pedirlo; pero no estuvo mal, la parejita que no hacía más que mirarme con ojos de “cordero degollao’”, algo vio en mí y me dio un biberón.

Pasé la tarde con ellos, me bañaron, me pusieron ropa nueva…Cuando llegó el momento me echaron en una cuna y yo, pues como no sabía muy bien de que iba la cosa, me quedé callada y me dormí.

Los días pasaron, y los “farenjis” seguían conmigo. Cada día me miraban más embobados, y yo me dejaba querer… Pocos días después me desperté rodeada de gente blanca; la gente de mi color había desaparecido; pero había más, los olores, los sonidos, los colores eran diferentes…
Estaba asustada. Volé de unos brazos a otros, me dieron miles de besos, me mojaron con sus lágrimas (no entendí muy bien por qué); y yo pues hice lo que sabía, sonreí.
Todo el mundo decía: ” qué tranquila”, “qué simpática”, “qué buena”… ¿no se darían cuenta que solo era miedo, indiferencia…?

Poco a poco empezó a gustarme mi nueva vida. La parejita con la que vivía se emocionaba al decirme que eran “papá” y “mamá”. No entendía muy bien que era eso, pero a ellos se les iluminaba la mirada cuando decían las mágicas palabras.
Poco a poco empezó a nacer en mí un sentimiento hacía ellos, me gustaba como me trataban, la comida que me daban, las canciones que me cantaban, los besos que me daban…
Poco a poco también empecé a darme cuenta que si ya una vez yo era feliz y me llevaron lejos; ¿por qué no iba a volver a pasar? El miedo se me agarraba al corazón sobre todo cuando llegaba la hora de dormir y querían dejarme sola. Me gustaba tanto lo que estaba pasando que no quería perderlo. ¿Cómo decirle a papá y mamá que no quería que volvieran a abandonarme?
Pensé que llorar sería la manera y cuando me cogían me agarraba con mis dos manitas a ellos, tan fuerte que aunque quisieran no podrían soltarme… Creo que me entendieron.
Ahora “MI MAMÁ” me regaña por muchas cosas incluso a veces por no querer acostarme sola; pero yo se que me entiende, saben que los necesito y me acompañan.
Por cierto, ahora hay otra palabra mágica que me encanta: HIJA.
Cariños!
Responder
#80
que bello!! desde su punto de vista...
Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Responder
#81
Hola soy nueva en estas cosas y quiero agradecer todo el tiempo que han dedicado a subir tanta informacion
muchas gracias
Responder
#82
Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.


Chicas esta es una guia didáctica con material de adopción, es española, pero hay cosas que son universales y tiene unos cuentos muy lindos, ademas de material para profesores.
Responder
#83
Un decsubrimiento y aporte de Marcella

El hijo bienvenido

posteado por: Alejandra Jorquera

Dos amigas escucharon las mismas frases a la misma edad: “no hay ninguna causa aparente, pero a veces no resulta”; “la ciencia ha avanzado mucho pero no tanto”; “óvulos envejecidos, probablemente”, y una cantidad de etcéteras que no alcanzaron el rango de concluyentes, porque salvo en casos donde las dudas no tienen ningún espacio, es difícil emitir conclusiones tajantes en materias médicas en estos ámbitos. (El portazo cuesta darlo, además). Enfrentadas a un escenario idéntico, ambas decidieron torcerle la mano a las sentencias.

La primera trazó una especie de carta Gantt: exploraría el método A, luego el B y del C en adelante todos los que fueran necesarios hasta topar con la cordura, palabra que subrayó en su cronograma con los colores que tuvo a mano, marcándolo como el límite definitivo. Su demarcación. Y comenzó. Bombardeo de hormonas a todas horas; inyecciones de distinta clase (tantas que aprendió a ponérselas en los muslos, en la guata, en el auto; viajando con su caja de jeringas en la cartera o en la maleta según correspondiera a la fecha del año, con la misma naturalidad con la que guardaba su cepillo de dientes portátil o su encendedor); ecografías varias veces a la semana; mórulas bonitas (increíble pero cierto) fotografiadas para la posteridad; clínica, pabellones, médicos. Vamos, esta vez resulta. No: fallamos. Vamos de nuevo. No: fallamos. Vamos de nuevo. No: fallamos. Vamos de nuevo. No sigas. (Insistir se llamaba el verbo, insistiendo se conjugó). Pero siguió hasta que se acordó que en su propio dibujo había puesto un letrero que decía “para o la frustración te volverá loca de dolor” y paró.

La segunda hizo intentos también, pero al ver que éstos no resultaban, rápidamente entendió que lo importante no era cómo llegara sino que llegara. Y partió. Primero al Sename y de ahí a la fundación que correspondía. No hubo hormonas: hubo un periplo eterno de sicólogos, asistentes sociales, visitadoras, terapias de pareja, terapia individual. Incertidumbre. Años también. Millones de preguntas que no tenían respuestas porque de verdad no la tenían, y muchas otras porque necesitaba hacérselas sin esperar que nadie la respondiera.

“La maternidad tiene mil formas de expresarse”, dijo una vez en voz alta la primera, sin saber muy bien lo que decía. “Sí, dijo la otra, y la más generosa de ellas es siéndolo”. “Tal vez no nací para ser madre”, “nadie nace hasta que lo es”, afirmó la segunda.

Ambas quisieron hacerle una llave a la vida, pero sólo una de ellas estuvo dispuesta a torcerle el destino a la biografía de un niño que tarde o temprano nacería en algún lugar de Chile, no importaba dónde.

No tuvo nueves meses de espera en los que su guata se inflara como globo. Tampoco antojos o pies hinchados, ni recibió la mirada benevolente con la que se mira a las mujeres embarazadas por el solo hecho de estarlo. No: ella vivió su espera preparando una pieza, armando una cuna y colgando móviles. No compró ropa porque no podía apostar por la edad; ¿dos meses, cuatro, siete? Los que fueran.

Hijo y punto. Sin apellidos ni de biológico ni del corazón. Hijo y punto. Madre y punto. Porque eso es lo que serán el uno para el otro. Con el primer llanto, la primera risa (esa mueca que los adultos siempre queremos ver como risa y que no es tal), los primeros pasos, las caídas; después las rabias-rabietas, las demandas, los sustos, las alegrías, los regaños, los abrazos, muchos abrazos y todo un mundo en el que se descubrirán como se descubren los padres con los hijos. Crianza, la palabra que le gana a cualquier verbo y que dicen que no se compara con nada.

Hoy hay nuevo niño chileno que ya emprendió un camino distinto al que corren muchos otros en nuestro país. Hoy hay nuevo niño chileno al que se le ofrenda la posibilidad de aprender a caminar por una ruta simétrica, alejado de lo que pudo haber sido una calle de marginalidad y pobreza, en un país lleno de desigualdades como el nuestro. Un niño que apenas abre los ojos, pero que ya tiene cuatro brazos dispuestos a hacer por él sólo lo que los padres son capaces de hacer por un hijo.

Un crío con ventajas que, sin saberlo, le dobló la mano a su vida. Que crecerá rodeado de ese amor sobrenatural que no requiere del parirás con dolor ni de ADN, porque fue parido en el minuto exacto en el que la que desde ahora es su madre lo tomó en brazos para siempre.

Las dos amigas que escucharon las mismas frases a la misma edad, hoy tienen futuros distintos. No haré juicios de valor sobre la primera porque ya no es tiempo y porque hace rato que hice mi duelo frente a mi propias ¿cobardías, sustos? o decisiones, como prefiero creer. Hago, en cambio, un brindis por la segunda: esa nueva mamá, que aterrada y feliz, conmocionada entera, se atrevió a llegar hasta el final. Las verdaderas madres saben cómo hacerlo. Ella sabe.

Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Cariños!
Responder
#84
muy sabio, y muy lindo, muchas gracias
Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Responder
#85
Una bibliografía actualizada!!

Editorial:
Los hechos de la adopción contados con amor
3. ¡Adiós, pequeño¡
Autor: Janet y Allan Ahlberg
Editorial: Altea
Cuento infantil, un niño busca una mamá.
4. ¡Que suerte hemos tenido con Paule¡
Autor: Kristen Boie
Editorial: Alfaguara
Niños desde 10 años, inquietudes de un niño adoptado.
5. Adoptar una estrella. Fábulas del búho.
Autor: Máximo Mostachi y Mónica Niceli
Editorial: Bruño
Cuento infantil para los más pequeños.
6. Otros niños del mundo.
Autor: Paco Capdevila
Editorial: Cadí, S.L.
Cuento infantil para los más pequeños
7. Mis amigos especiales.
Autor: Paco Capdevila
Editorial: Cadí, S.L.
Cuento infantil para los más pequeños, sobre minusvalías e incapacidades físico-psíquicas.
8. Cada uno es especial
Autor: Enma Damon
Editorial: Beascoa Internacional
Libro con “ventanitas” para jugar, ideal para que los niños vean que hay personas de todos
los tamaños, formas y colores
9. Nina es adoptada.
Autor: Dominique de Saint-Mars y Sergue Bloch
Editorial: La Galera
La adopción siempre es una gran historia de amor.
10. Kim, el niño del avión
Autor: Helma Van der Berg – Bakker
Editorial: Cruilla
Novela realista, cuyo autor tiene cuatro hijos, dos de ellos coreanos adoptados.
11. Marcos ya tiene casa
Autor: María Martínez Y Vendrell
Editorial: Ediciones Destino
Cuento infantil adopción.
12. La burbuja de la felicidad
Autor: José Luis Olaizola
Editorial: Anaya
Novela para niños de 12 años en adelante, el protagonista es un niño de color que se llama
Carlos. El autor tiene dos nietos adoptados y está muy sensibilizado con el tema.
13. Los mercaderes del diablo
Autor: Juan Farias
Editorial: S.M.
Novela para niños y jóvenes.
14. Cuéntame otra vez la noche en que nací
Autor: Jamie Lee Curtis
Editorial: Serres
Cuento infantil de una adopción abierta, según el modelo de EEUU. Bonitas ilustraciones.
15. Los cuatro viajeros
Autor: Asha Miró
Editorial: La Magrana
Historia de tres niños que encontraron nuevos padres de familias muy diversas. De los
primeros (y mejores) en los que plantean la adopción quienes la viven siendo niños.
16. Soy adoptada ¿y qué?
Autor: Xosé A. Neira Cruz
Editorial: La Galera
Lu es una niña china a la que en el colegio piden realizar su árbol genealógico.
CUENTOS Y NOVELAS II
17. La aventura de Said
Autor: Josep Lorman
Editorial: SM
Novela realista sobre la xenofobia, ambientada en Barcelona sobre finales del siglo XX.
Para jóvenes y adultos.
18. Con ojos de niño
Autor: E. Tonucci
Editorial: Barcanova Educación
Sencillos y a la vez agudos dibujos sobre el mundo de los niños visto desde su propia
perspectiva. Muy bueno.
19. Amigos del alma
Autor: Elvira Lindo.
Editorial: Alfaguara – UNICEF
Muy bien escrito e ilustrado. Una niña china que vive en Vallecas (Madrid) con sus padres
adoptivos va creciendo y se va notando diferente.
20. Cuentos de Eva Luna “Un camino Al Norte”
Autor: Isabel Allende.
Editorial: Planeta
Para adultos, adopción ilegal.
21. A Julia la quieren el doble
Autor: Bernard Aslhey y Carol Thompson
Editorial: Intermon – Oxfam
Cuento para niños sobre una niña de raza negra que tiene dos abuelas muy divertidas y
sobre las familias con miembros diferentes, trata sin decirlo el tema de la diversidad racial y
social.
22. Niños como yo y 16.bis Celebraciones
Autor: Anabel y Barnabás Kindersley
Editorial: Bruño / UNICEF
Estos fotógrafos han realizado un documentado e interesante trabajo con niños de todo el
mundo, en la que los críos hablan de propia visión de la vida.
23. Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar
Autor: Luis Sepúlveda
Editorial: Tusquets
Novela – cuento en que un gato se compromete a criar un polluelo de gaviota, y lo saca
adelante en un entorno difícil, donde todo es extraño para estos entrañables animales que,
como en las fábulas clásicas, nos enseñan a las personas más de una lección.
24. Estrellita marinera. Una fábula de nuestro tiempo
Autor: Laura Esquivel
Editorial: Ollero y Ramos
Para niños a partir de 10 años, habla de los grandes valores de la vida como la bondad, el
amor, la sabiduría y la compasión, con el trasfondo del mundo del circo y de la adopción.
25. El mundo de sus miradas
Autor: Varias familias adoptantes de Castilla León
Editorial: ARFA, con algunas entidades públicas de su región
Libro de fotografías, acompañadas de textos adecuados a cada una de ellas y llenos de
sugerencias y evocaciones. Se vende por pedido en ARFA.
26. Libro de los cuentos y leyendas de América Latina y de España y 22.bis Libro de las
virtudes para niños
Autor: de las ilustraciones, Jesús Gabán
Editorial: Ediciones B
El 1º indica de parte del mundo proceden las historias, que están muy bien seleccionadas. El
2º es más irregular, pero algunos relatos son interesantes para nuestros hijos, de cualquier
edad.
GUIAS PARA PADRES (y algún cuento más)
27. Adoptar hoy
Autor: Eva Giberti y otros
Editorial: Paidos
Visión global desde las impresiones de las madres biológicas, los adoptados y su ingreso en
la escuela, los autores son argentinos y hablan desde su realidad.
28. Los hijos más deseados
Autor: Pilar Cernuda y Margarita Sáenz-Diez
Editorial: El País – Aguilar
Uno de los mejores y de los primeros libros – guía que todos los padres adoptantes
querríamos tener a mano cuando empezamos esta gran aventura.
29. Como educar al niño adoptado
Autor: Lois Ruskai Melina
Editorial: Medici
La autora es madre adoptiva y trabaja hace años en EEUU, donde son pioneros en estas
batallas (y otras). Las adopciones abiertas responden a un modelo en España desconocido y
poco asumible.
30. La hija del Ganges y 30 bis: Las dos caras de la luna
Autor: Asha Miró
Editorial: La Magrana, Circulo de Lectores, Planeta
La protagonista de estas dos obras fue adoptada cuando tenía seis años por una familia
catalana, ahora ella es una mujer que busca y encuentra a su familia de origen en la India.
Lectura obligada.
31. La adopción explicada a mis hijos.
Autor: Fernando Baeta
Editorial: Plaza y Janés
El testimonio de este periodista, padre biológico y adoptivo, y de sus propios hijos, que le
plantean muchas preguntas y respuestas, es un buen modelo de las nuevas familias. Cuento
para niños y guía.
32. Sangre de mi sangre y 32. bis Luna Lunera
Autor: Rosa Regás
Editorial: Planeta
El 1º relata vivencias y pensamientos de una madre de familia numerosa (y abuela de 17
niños, uno nacido en Guatemala), no especifico sobre la adopción, pero si con algunas
páginas sobre el tema que cualquier persona sensata podría suscribir. El 2º es la historia de
su infancia, explica, entre otras muchas cosas, su relación con los tribunales tutelares de
menores.
33. Hijos del corazón
Autor: Javier Angulo y José A. Reguilón
Editorial: Temas de hoy
Guía para padres que se inician en este apasionante mundo de la adopción, combina
referencias de psicología con testimonios de familias.
34. Soy adoptado
Autor: David Brozinsky y otros
Editorial: Mondadori
La adopción desde el campo de la psicología a través de las distintas etapas de la vida, de la
primera infancia a la ancianidad. Con ejemplos de familias adoptantes de EEUU.
35. Enredos de familia
Autor: Virginie Dumond y Bernad Soria, ilustraciones Michel Boucher
Editorial: Serres
La separación matrimonial, los nuevos modelos de familia, etc. son los temas de este
simpático libro para niños y padres, menciona brevemente la adopción.
36. Yo soy adoptada. 11 historias reales
Autor: Marta Clos y Pepa Masó
Editorial: Déria
Periodistas pioneras en la investigación de la adopción desde el punto de vista de los
adoptados, abarca una completa visión de España, desde el enfoque legal y social, en el
siglo XX..
37. ¡ Busco una mamá¡
Autor: Gemma Lienas, ilustraciones Rebeca Luciani
Editorial: La Galera
Trata con gran acierto y sensibilidad el punto de vista de la madre biológica, imprescindible
su lectura sentados junto a nuestros hijos.
38. Los colores de Mateo
Autor: Marisa López Soria, ilustraciones Katarzyna Rogowicz
Editorial: Everest - primeros lectores
Nota del editor “Mateo es negro como la noche y oscuro como un misterio. Además, es un
niño adoptado. Su mamá le cuenta que nació en una isla lejana del Caribe ... ¿Por qué a sus
compañeros de clase les cuesta tanto entenderlo?”. Lectura deliciosa y obligada.
39. Vamos a buscar a Aruna
Autor: Lourdes Alsius
Editorial: Zendrera Zariquiey
Cuento infantil con la historia de una adopción en la India
Cariños!
Responder
#86
Ahora entiendo que soy un producto de la historia
de cada familia mía, de algunas más que de otra.
Al final de todas maneras son sólo cuatro hilos
Enredados que se rozan uno en contra del otro,
y que en este juego de unión y roce
hacen de mí la que soy.
Para decir la verdad no soy solamente el producto
de estas cuatro historias: estoy influenciada
también por otra historia, la historia de qué
significa ser aquella adoptada, la elegida,
la extraña acogida en la familia
(Homes, 2007, p.199)

En Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Cariños!
Responder
#87
Copio unos aportes de Minina!!

EL ARBOL DE LA VIDA

Érase una vez un árbol grande, muy alto y fornido, lleno de ramas, unas fuertes, otras débiles, unas viejas, otras jóvenes que se entremezclaban para permitir que numerosas familias de animales tuvieran allí su morada; tal vez era un majestuoso Tibar. En todo su centro, una pareja de pájaros había construido un nido y esperaba allí con gran ilusión, día a día, amanecer en medio de los huevos que más tarde serían sus hijos a quienes educar, cuidar y guiar.
Todas las mañanas, Celeste se levantaba a mirar si ese día había huevos, pero al no encontrarlos, regresaba muy triste a contarle a su esposo que el nido seguía vacío.
En ese mismo árbol vivía una pájara amiga de Celeste. Ella, su esposo e hijos, formaban una familia de pájaros carpinteros, quienes con la habilidad innata de su especie ayudaban a construir los nidos de los habitantes del árbol.
Un día, al ver llorar a Celeste, le dijo: "No estés triste, ¿acaso tú no sabes que hay otra manera de formar familias? Te voy a llevar al Nidal, en el Árbol de la Vida, es un bello lugar donde tal vez te puedan ayudar".
A la mañana siguiente, el esposo le dijo: "Corre, alístate y ve a ese lugar especial..."
Interrumpiendo la lectura, la niña preguntó:
- Mamá, ¿por qué lloraba Celeste?
- Hija, tal vez porque creía que sólo poniendo huevos se podía tener una familia y no sabía que había otra forma de lograrlo. ¿Sabes? Hay unos pájaros llamados Chamones, que al no poder construir su nido, ni cuidar su prole, ponen los huevos en los nidos de otros pájaros y dejan que otros padres adoptivos sean los encargados de incubar los huevos y alimentar los polluelos - respondió la mamá y continuó su relato:
"Celeste y su amiga acudieron presurosas al Nidal. Éste era un precioso lugar en el Árbol de la Vida; allí estaban algunos pequeños pájaros que habían nacido en otros nidos, aguardando anhelantes la llegada de parejas, como Celeste y su esposo, para iniciar con ellos una nueva vida..."
En éste momento de la lectura, la mamá explicó:
- ¿Saben hijos míos?, no es suficiente poner huevos para ser papás, hay muchos pájaros que asumen esa tarea sin estar preparados para ello. Para ser papás se requiere conocer el significado de la palabra Amor: enseñarlos a lavar todos los días sus plumas y a volar, cuidarlos cuando se enferman, darles buen ejemplo, acompañarlos de noche cuando se desvelan, llevarlos el primer día al colegio, respetar sus bolsillos llenos de piedras, sapos y pedazos de colores, compartir sus sueños e ilusiones.
- Mamá, mamá, continúa - dijeron los niños.
"...Celeste, muy emocionada, regresó a su esquina en el árbol, rodeada de bellos toritos, de musgo y de enredaderas, e inició la más linda de las tareas: construyó junto con su esposo el nido para sus hijos. Durante varios días traían en u pico una rama, una pajita, un bejuco y también muchas flores para preparar la llegada...
Al poco tiempo, todos los animales del Árbol de la Vida se enteraron del próximo acontecimiento y presurosos corrieron a ayudar. Llegó el turpial, un inteligente y grácil pájaro, quien trajo un trocito de lana de oveja, que le había servido para calentar antes a sus pequeños. Después vinieron el jilguero, el pájaro carpintero, el canario, el toche, la mirla, el loro, la lechuza, el conejo, las ardillas, las abejas y también los micos. Todos aportaron algo para fabricar el nuevo nido.
Luego de una larga espera, Celeste y su esposo fueron llamados al Nidal, allí aguardaban ansiosos un par de pequeños polluelos.
Para todos fue el más maravillosos de los encuentros, realmente allí empezó La Vida.
Celeste y su esposo, felices con sus polluelos, invitaron a todos los animales del Árbol de la Vida, a sus amigos, a los abuelos pájaros y a toda la familia, a una gran fiesta, para presentarlos. Una vez reunidos, buscaron la rama más fuerte para inscribirlos y registrar allí los nombres y apellidos de los nuevos habitantes"
Entre dormida, la niña preguntó:
- Mamá, ¿de la barriguita de Celeste no nacieron los bebés?
La mamá contestó:
- Hija, los pájaros nacen de los huevos, los niños de las barrigas. Celeste y su esposo fueron padres gracias a los pájaros que les dieron la vida a los polluelos, al Nidal que los acogió y a todos los amigos y familiares que ayudaron a construir el nuevo hogar. Recuerda, para ser padres sólo se necesita Amar. Y ahora, cierra tus ojos y duerme, tu hermano que es más pequeño ya lo hizo, mañana le contarás.

La mejor familia del mundo[IMG]file:///C:/DOCUME~1/carola/CONFIG~1/Temp/msohtml1/01/clip_image001.gif[/IMG]


Carlota espera ansiosa, en el orfanato, que la venga a buscar su nueva familia adoptiva. Durante toda la noche imagina cómo serán: ¿pasteleros?, ¿piratas?, ¿domadores de tigres?, ¿astronautas? Cuando lleguen Los Pérez, Carlota descubrirá que son todo eso y mucho más.

Una bonita mañana de mayo, Carlota estaba jugando en el jardín del orfanato cuando la directora la llamó a su despacho.

—Te ha adoptado una familia, Carlota. Vendrán a por ti mañana —dijo.

Por supuesto, los otros niños no tardaron en enterarse de la buena nueva.

—¡Qué suerte!
—¡Que envidia!
—¡Felicidades, Carlota!
—¿Cómo crees que será tu nueva familia?

Carlota cruzó los dedos y pidió un deseo: “Espero que sea la mejor familia del mundo.” Esa noche, Carlota no podía dormir de los nervios y pensó en cómo sería la familia perfecta. Imaginó que la adoptaba… ¡una familia de pasteleros!

Si la adoptaba una familia de pasteleros, viviría en una pastelería. Podría pasar el día entre tartas, torteles, bollos y bombones. Escribir mensajes de azúcar en las tartas y sorber el merengue de los pasteles de merengue. Tendría palmeras de chocolate para desayunar, comer, merendar y cenar. Sin duda, ¡una familia de pasteleros sería la mejor familia del mundo!

Aunque pensándolo mejor… Como seguía sin poder dormir, Carlota volvió a pensar en cómo sería la familia perfecta. Imaginó que la adoptaba… ¡una familia de piratas!

Si la adoptaba una familia de piratas, viviría en un barco pirata. Podría navegar por los siete mares. Pintar banderas de calaveras y huesos y buscar tesoros de doblones de oro. Luciría un mono en el hombro derecho, un loro en el izquierdo, un parche en el ojo y una pata de palo. Sin duda, ¡una familia de piratas sería la mejor familia del mundo!

Aunque pensándolo mejor… Como aún no podía dormir, Carlota volvió a pensar en cómo sería la familia perfecta. Imaginó que la adoptaba… ¡una familia de domadores de tigres!

Si la adoptaba una familia de domadores, viviría en un circo. Podría pasar el día jugando con los tigres. Rizar los bigotes de los cachorros y contar las rayas de su pelaje. Llevaría un tigre de bengala al colegio para ser la más popular del recreo. Sin duda, ¡una familia de domadores sería la mejor familia del mundo!

Aunque pensándolo mejor… Como todavía no conciliaba el sueño, Carlota volvió a pensar en cómo sería la familia perfecta. Imaginó que la adoptaba… ¡una familia de astronautas!

Si la adoptaba una familia de astronautas, viviría en una nave espacial. Podría visitar todos los planetas. Beber batidos en la Vía Láctea y bailar el hula hop con el anillo de Saturno. Contaría estrellas para dormirse por las noches. Sin duda, ¡una familia de astronautas sería la mejor familia del mundo!

Aunque pensándolo mejor… Con sorpresa, Carlota miró la ventana y descubrió que ya se había hecho de día. ¡Había pasado la noche entera sin dormir y su nueva familia ya había llegado a buscarla!

Los Pérez.

Leonor, la nueva madre de Carlota, es funcionaria de correos. No es pastelera pero, todas las tardes al volver del colegio, nunca se olvida de comprarle a Carlota una enorme palmera de chocolate para merendar.

Roberto, el nuevo padre de Carlota, es agente de seguros. No es un pirata, pero le encanta jugar con Carlota a buscar tesoros escondidos en el descampado del barrio.

Elvira, la nueva abuela de Carlota, está jubilada. No es domadora de tigres, pero tiene dos gatos, Bigotes y Bruno, que se pasan el día dormitando en su regazo y les encantan las sardinas.

Pedro, el nuevo hermano de Carlota, estudia en el mismo colegio que ella. No es astronauta, pero ha decorado el techo del dormitorio con estrellas que brillan en la oscuridad para que él y Carlota puedan contarlas por la noche antes de dormir.

Y así, bajo el cielo estrellado de su habitación, Carlota Pérez por fin pudo dormir y no tuvo que imaginar más.

Había conseguido la mejor familia del mundo.


EL CERDITO VERDE



“Era un lugar muy agradable. Todo allí era feliz: las plantas crecían, las flores reían. Mirando el cielo azul, llegó a mi memoria una historia que me contó mi abuelo.
Nació un cerdito verde en la finca de Panchito.
¡Que fenómeno es éste! Gritó su mamá, y sus hermanos miraron.
Como compartir con él, si eran tan diferentes, solo quería comer panqué y manjares.
¿Y eso de untarse en el barro?-fuchi-era de cochinos.
Al pasar el tiempo, fue creciendo lentamente y comprendió que no tenía con quien jugar.
Se sintió tan solo y triste, que partió de viaje al bosque.
No lejos de allí, se hallaban un ciervo y una cierva en medio de una gran soledad.
Llevaban viviendo juntos varios años y querían dar su amor.
Pero ¿ a quien? Si ese lugar era tan aburrido y solo….pensaban para sí.
Pero…algo se movió e hizo un ruido entre las malezas.
Curiosos, se acercaron a observar, cuando: ¡Oh, que sorpresa!
¡Que hermoso animal! Pero en su cara se veía tristeza y desolación.
El cerdito abrió sus negros ojos, movió su hocico y trató de huir. Pero uno de los ciervos dijo:-¿Qué haces tan solo en este bosque?-Y el cerdito respondió: -Me encuentro perdido y con hambre. Me fui de casa buscando a alguien para jugar; mis hermanos no querían hacer lo mismo que yo.
Tú no eres igual que nosotros-dijeron los ciervos-, pero aun así te daremos pan y abrigo. Entra, entra amigo cerdito. Juntos compartiremos nuestra humilde mesa y nuestro hogar.
Así, cerdito y ciervos lograron vivir en familia, tuvieron lo que deseaban para su felicidad. Finalmente, me dijo mi abuelo, que alguna vez vieron un par de ciervos jugando en el barro con un cerdito verde”


LA RANA MARI JUANA

En el noroeste de una ciudad no tan lejana, se situaba un enorme y hermoso parque llamado “García Sanabria”.
Tenía el parque una gran cantidad de árboles, césped, flores y varios senderos de tierra que conducían todos a un mismo lugar: el estanque.
Era ese estanque, el lugar preferido por todos los niños; grandes y pequeños se reunían allí todas las tardes para lanzar piedritas al agua y ver como se formaban en ella círculos concéntricos sin fin. También jugaban a remover el agua con alguna rama de las que se hallaban tiradas por los senderos; les encantaba ver como se enturbiaba el agua al mezclarse con la tierra que había en el fondo, pero lo más que les gustaba era ver a las ranas y los peces que allí habitaban.
Precisamente la historia que les quiero contar es de una de las ranas que vivían en el estanque: la rana Mari Juana.
El frío invierno estaba por acabar y el sol ya comenzaba a recorrer con más ánimo el ancho cielo azul. En el estanque había mucha expectación y alegría porque la rana Mari Juana acababa de cumplir su más anhelado sueño: el de ser madre.
Sí, Andrés ya había nacido y ahora se encontraba entre sus brazos, o mejor dicho, entre sus ancas. Y era Andrés, a los ojos de Mari Juana, el más preciosos hijito del mundo.
Día a día, madre e hijo jugaban, comían, charlaban se divertían y dormían juntos. Eran inseparables.
Pero el tiempo pasó y Andrés se hizo mayorcito, y comenzó a darse cuenta de algunas cosas, como, por ejemplo, que él no tenía ancas de rana como su madre y que su piel estaba cubierta de diminutas escamas, que la piel suave de su mamá no tenía.
Así que, un buen día, Andrés le preguntó a su mamá la rana Mari Juana, que por qué él era tan diferente y no se parecía en nada a ella.
La rana Mari Juana vio que su hijo ya estaba preparado para escuchar algo importante que ella debía contarle.
´”Verás” -le dijo la mama- “algunas madres tienen a sus hijos de sus barriguitas, pero otras, como yo, no podemos tenerlos. Por esa razón, hace algún tiempo tomé la decisión de adoptarte para que fueras mi hijo querido y sin duda esa ha sido la decisión más acertada que he tomado en mi vida. Por esa razón no nos parecemos, pero el parecido físico no es tan importante, lo que en verdad importa son los lazos de unión que hay entre nosotros. Esos lazos de amor incondicional que existen entre madre e hijo.”
Cariños!
Responder
#88
Hola,

Me recomendó la psicóloga leer este libro:
[h=3]INDOMITO Y ENTRAÑABLE[/h] [h=4]Autores:[/h] GIMENEZ, JOSE ANGEL

Lo leeré y les cuento...
Responder
#89
Aquí hay una guía del sename bien interesante

Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Cariños!
Responder
#90
Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos. Comparto este link no se lo pierdan
:rose2: Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos. :rose2:
Responder
#91
Hola mis queridas quiero compartir un libro que acabo de terminar de leer y que me pareció sobrecogedor y muy de corazón, habla sobre la adopción de niños mayores esta escrita por una madre... es hermoso. Se llama Criando tigres de Peluche
Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
:rose2: Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos. :rose2:
Responder
#92
Cuetame otra vez la noche que nací

el libro en You tube

Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Cariños!
Responder
#93
Me recomendaron este libro

Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Adopción. El nido anhelado - LugarAdopción. El nido anhelado por Eva Rotenberg (Editorial Lugar).

Este libro habla de los miedos, trabas y fantasías de los padres en las distintas etapas: antes de adoptar, en la relación con el bebé, con el niño y el adolescente. Con los padres y los abuelos. El propósito es brindar orientación y sostén, acompañandolos en este proceso de vida. El punto de partida es el encuentro, y a partir de aquí, mantener el díficil equilibrio del crecimiento vincular e individual. En este sentido el libro apunta ala prevención de conflictos futuros. Cuando éstos ya existen, orienta a la comprensión. Finalmente, en un diálogo con colegas, comparte su larga experiencia profesional..
Puede comprarse en AMAZON:
Adopcion: El Nido Anhelado
Cariños!
Responder
#94
Creo que había recomendado antes la Revista Adopción y Familia de la Fundación San José.

Por si acaso, les dejo el link. Hay muuuchos artículos interesantes.


Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.


Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.
Cariños!
Responder


Posibles temas similares...
Tema Autor Respuestas Vistas Último mensaje
  Empezando el Camino a la adopción Fundación Mi Casa Klaudya74 10 211 Ayer, 17:01
Último mensaje: Sabina
  CONIN una opción a la adopción Reinita 0 31 12th September 2017, 15:31
Último mensaje: Reinita
  Reportajes en diarios y revistas: Nuevo $ y adopción de niños chilenos en el extranje Sabina 1 85 6th September 2017, 01:49
Último mensaje: Sabina
  Adopción en Iquique Stephanie 11 5.561 14th August 2017, 20:07
Último mensaje: Sabina
  Historias de Adopción Sabina 22 14.896 14th August 2017, 20:06
Último mensaje: Sabina
  Historia de adopción chilena inspirada por «Humans of New York» Stephanie 0 171 18th May 2017, 02:24
Último mensaje: Stephanie
  Piñera quiere cambiar la ley de adopción actual Brujita 2 338 15th May 2017, 17:39
Último mensaje: Brujita
  Orientación proceso adopcion Fanny 1 496 5th January 2017, 10:45
Último mensaje: Laurinda
  Empezando la adopcion DianaGonzale 5 1.918 4th August 2016, 08:33
Último mensaje: Sabina
  Encuesta "Apoyo Adopción" Cari 3 2.539 25th May 2016, 12:28
Último mensaje: Bebelyncita

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)