Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Semen de donante, otra alternativa
#1
Resumimos acá información del año 2005 :

Escribió Cristy:
Nosotros tuvimos nuestro hijo a través de una IAD, resumo algunos aspectos de nuestra experiencia :

Para las parejas con azoospermia, esta es una alternativa para intentar ser papás por la vía biológica. Algunos le llaman "Media Adopción" o "Adopción de espermios". Artículo sobre el tema en : Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.

En la unidad de medicina reproductiva de Clínica Las Condes sólo trabajan con muestras importadas desde CryoBank California.

Procedimiento : cuando se ha tomado la decisión de usar semen de donante, el especialista deriva a la pareja con el coordinador de este tema en la Clínica, quien te explica el procedimiento, los costos, responde dudas, muestra la página Web del banco de semen y detalla los aspectos fundamentales que se deben considerar : tipo caucásico y grupo de sangre. Hay otros aspectos de importancia (color de pelo, ojos, tipo de piel, pelo liso/ondulado), de menor importancia (pecas, origen étnico) y detalles que no son relevantes en la decisión.

Una vez que la pareja tiene la tarjeta de crédito requerida (me parece que es el único medio de pago), hace su selección de donante (en privado en su casa, por ejemplo) y vuelve donde el encargado con estos datos; allá ayudan a completar los formularios, la Clínica hace el pedido a nombre de la pareja y pone en contacto a la empresa que coordinará el tema de aduanas cuando la muestra llegue.

El tiempo total puede ser 2 a 3 semanas, desde la primera entrevista hasta que la muestra llegue.

Costos : lamentablemente es bastante caro. En marzo 2005 cada muestra tipo IUI (intrauterina) cuesta US$355, el envío US$368 y la garantía por los envases US$500. Además, el desaduanaje cuesta $200.000.- más IVA

En resumen, para comprar 4 muestras hay que tener una tarjeta de crédito con cupo de US$2500.- y poder cubrir $1.600.000.- (incluyendo la garantía de los envases porque la devolución de la garantía puede salir en un mes distinto). Si se van a pedir 6 muestras el cupo debe ser US$3000.- y el costo total sería algo más de $2.000.000.-

La mantención de las muestras congeladas en la Clínica cuesta $125.000.- semestrales aprox. (se paga el valor acumulado cada vez que se quieran usar, en los intentos sucesivos)

Recomendaciones : dado el historial de infertilidad, este tema puede ser muy sensible para la pareja y familia, por lo que creemos que es fundamental haber madurado con calma la decisión (el tema de los genes, parecido físico, contar o no a la familia, etc.). Después de tomada la decisión, llegan más las conversaciones donde se hable de los rasgos que los hijos heredaron de su papá; esas frases “mira qué lindo el bebé de X, tiene la misma nariz del papá”, especialmente dichas por los abuelos, suelen llegar mucho, así que hay que tener muuuuy conversado el tema, para sumirlo juntos de mejor manera.
#2
Escribiò Zafiro :

Ahora entiendo también el por qué de la diferencia en $ que hay entre tu información y la mía.
Seguramente tu encargaste las muestras denominadas IUI, éstas vienen preparadas, con un lavado especial, por eso su valor U$ 355. Las muestras que encargaremos nosotros con del tipo ICI, que no vienen con ese lavado, ésto porque el Doc, me indicó que ellos acá deberán igualmente preparar la muestra y realizar el lavado, por eso salen 295 dólares.
La mantención en frio de las muestras en el hospital (IDIMI) sale 12.000 pesos mensuales.
Además me informó, que el desaduanaje tiene un valor promedio de 75.000, debido a que las muestras son solicitadas por el hospital, vienen con una factura de menor valor, que por cierto ha ocurrido en varias oportunidades, que no se los han cobrado, y por eso también el Iva a pagar es menor.

Con respecto a las muestras, el doc. nos ofreció dos alternativas:
Hay en la clínica Las Nieves, algunas muestras que sobraron y que fueron donadas, (son del Cryo bank), el problema es que pueden ser de un rubio de 1.90 mt, y resulta que mi maridin es morenito..........cachai el problemita???? .......no me dijo cuanto salía.
La segunda, el doc. se contacta con el cryo bank de california, solicita una clave que luego nos la entrega, y nosotros buscamos en sus registros, de acuerdo al fenotipo de mi marido, color de piel, pelo, ojos, estatura, etc, etc, etc.....una vez que estás clara anotas un código, que se le entrega a la bióloga que trabaja con él, y ellos hacen el pedido. Aquí cada muestra sale como 250 dólares, te envían 5 muestras congeladas, te cobran como 450 dólares por el envío y además hay que dejar un dépósito de 500 dolares como garantía por el envase, esos 500 dolares te los devuelven cuando en california han recibido el estanque..........osea, sale como 900.000.
#3
Escribiò Polita :

Las IAD se realizan no sólo cuando el problema es azoospermia, pero probablemente ese es el caso más frecuente porque hoy en día, aún cuando haya pocos "bichines" existen alternativas de tratamiento. Las IAD's se suelen utilizar cuando no hay espermios, o cuando todos los espermios que hay tienen problemas.

Te cuento además que mi esposo y yo también optamos por el camino de las IAD, y no es a causa de azooespermia, sino de problemas genéticos. Actualmente tenemos un hijo de 2 años que nació gracias a esta técnica, y dentro de algunas semanas esperamos la llegada de nuestro segundo hijo, también usando IAD.

Contestando preguntas respecto de cuántos intentos nos tomó tener un resultado positivo, en mi caso fueron 5 IAD para el primer embarazo, aunque entre medio me encontraron endometriosis que tuvimos que corregir con cirugía, y 2 IAD para el segundo embarazo.
#4
Artìculo de Revista YA, hace algunos años :

Adoptamos espermatozoides por internet

Hace siete años, algunas parejas infértiles recurren a internet para poder tener hijos. Los matrimonios en los que el hombre no puede engendrar pueden hacer una media adopción, es decir importar espermios desde un banco de espermatozoides de Estados Unidos para realizar una inseminación intrauterina. La modalidad es simple, pero controversial. Y la vivencia de las parejas es aún más compleja. Esto no es como ir a comprarse un par de calcetines. Las parejas llegan a tomar esta decisión después de mucho sufrimiento, entonces, cuando lo hacen, hay mucha emoción, asegura el ginecólogo René Salinas, de la Clínica Alemana.
(Texto: Daniela Mohor)

El concepto nació en Francia en 1954: tras lograr el primer embarazo a partir de semen congelado, un grupo de médicos tuvo la idea de empezar a almacenar muestras de espermios. Los que acudían a ese servicio, llamado criopreservación, eran diplomáticos que viajaban y no podían estar junto a sus esposas cuando éstas estaban más fértiles o personas que se sometían a algún tratamiento que puede dañar o destruir a sus espermatozoides, como la quimioterapia contra el cáncer. La idea se fue propagando en el mundo y en 1978, se consolidó el concepto de bancos de espermios de donantes. Chile no fue ninguna excepción. Hasta hace aproximadamente siete años, distintas clínicas y hospitales contaban con bancos con espermios de donantes chilenos, usados para los tratamientos de inseminación artificial de las parejas en las que el hombre es infértil. Consideraciones demográficas y éticas llevaron a la comunidad médica local a poner fin a ese sistema a fines de los '90 y a recurrir a bancos norteamericanos. Se hizo un estudio que mostraba que, como la población chilena no es muy grande, si se seguía con esta línea, existía la posibilidad de que un niño nacido con un tratamiento con donación de espermios conociera a otra persona que fuera biológicamente su medio hermano. Entonces, se llegó al acuerdo de que había que instar a las parejas a comprar espermatozoides fuera de Chile, explica el doctor René Salinas, ginecólogo de la unidad de medicina reproductiva de la Clínica Alemana.

En Chile, 10% de las parejas son infértiles. En 33% de los casos, la causa de la infertilidad es exclusivamente masculina. Y dentro de este 33%, existe un grupo de más o menos 2% de hombres que son infértiles porque no tienen espermios debido a algún defecto en las células que les dan origen o porque alguna patología las destruyó. Después de que llegamos a la absoluta convicción de que no hay espermios, la pareja tiene dos caminos: la adopción de un hijo o lo que llamamos la media adopción. Esto consiste en que la pareja adopte espermios provenientes de un gran centro de criopreservación de espermatozoides que cumple con todos los estándares internacionales, desde el punto de vista de control de enfermedades de transmición sexual, de patologías siquiátricas, etcétera. Cada pareja sólo puede importar para sí misma y en el marco de un tratamiento, explica el doctor Ricardo Pommer, director de la unidad de medicina reproductiva de la Clínica Las Nieves y del Programa de Fertilización in Vitro del Hospital San Borja Arriarán. También recalca que en Chile sólo pueden utilizar este proceso parejas consolidadas.

El procedimiento es el siguiente: las parejas entran a la página web del banco elegido (los centros de medicina reproductiva usan casi todos el mismo banco en California por su confiabilidad) y buscan al donante según sus características físicas, intelectuales y su grupo sanguíneo. Si lo desean, los futuros padres también pueden obtener más información sobre el donante. Pero eso tiene un precio: 25 dólares por escuchar su voz; 20 por ver una foto suya de niño y 15 por la entrega de un perfil más detallado de él. Nosotros recomendamos que el donante sea lo más parecido posible al padre. No se trata de crear una raza superior, sino de tener un hijo lo más parecido posible a uno, dice el doctor Pommer. Una vez elegido el donante, identificado por un código, se procede a hacer la compra. Generalmente la misma clínica ayuda con los papeleos, que incluyen la obtención de una autorización del Ministerio de Salud para internar los espermatozoides. El trámite ee puede hacer en dos semanas, asegura el doctor Salinas, quien el año pasado atendió una decena de matrimonios que hicieron una media adopción. Las parejas importan cuatro muestras porque las estadísticas indican que la mayoría de los embarazos se produce al cuarto intento de inseminación intrauterina (se calcula entre 17% y 20% de éxito por intento). El costo por eso, incluyendo los gastos de envío, son de más o menos mil 500 dólares.

El carácter comercial de la importación no siempre es bien aceptada. Dentro mismo de la comunidad médica local, existen voces disidentes. Hay que entender que una pareja con problemas de fertilidad sufre. Pero lo importante es decirle que en realidad lo que busca es ser padres, y eso no se consigue necesariamente biológicamente. También está la adopción, dice el doctor Manuel Donoso, ginecólogo de la Fundación Médica Porta Vitae y profesor de la Universidad de Los Andes. Agrega: Un hijo es un regalo, no es algo que se compra en una tienda. Aquí, siento que el fin no justifica los medios porque se ve al hijo como un objeto. Se separa el acto conyugal de la procreación. Lorena Mosso, endocrinóloga y profesora de ética de la escuela de medicina de la Universidad Católica también tiene reparos. Aquí hay un gran tema que es el tercero, el hijo que está por nacer y cuánto lo escuchamos y amamos de verdad. Los seres humanos tenemos una identidad biológica, genética y afectiva, y con esto lo que se hace es negarle a priori un bien al hijo, porque se le niega la unidad de estas identidades. Si quiero plenamente a mi hijo, como él mismo y no sólo como un medio para lograr mi felicidad, voy a querer lo mejor para él y por lo tanto no voy a querer que exista ningún conflicto posible en su vida. , dice, recordando los casos de niños estadounidenses hijos de donantes que hoy buscan a su padre biológico. En Chile, muchas parejas optan por no decirles a sus hijos que fueron medio adoptados, pero, según Mosso, eso no resuelve el problema. Los padres ocultan para evitar que sus hijos tengan un daño, pero el daño ya lo hicieron. Además, ¿es lícito mentirle a un niño cuando pregunta?.

El doctor Salinas admite que el tema es complejo, pero asegura que para los padres no se trata de un procedimiento puramente utilitario y comercial. Es muy fuerte para las parejas vivir esto. No es como ir a comprarse un par de calcetines. Sufren para llegar a tomar esta decisión, entonces cuando lo hacen, aunque se trate de un trámite frío, hay mucha emoción. Conozco a muchos hombres que han hecho el tratamiento y se convierten totalmente en los papás de los niños, dice.

Pamela (31) y Antonio (35)

Fue una decisión de pareja que tomamos a conciencia

Pamela es profesora de inglés y su marido, ingeniero. Se casaron en 1999 sin esperanzas de tener hijos. Hoy, sin embargo, son padres de una niñita de dos años y medio que nació después de que se sometieran a un tratamiento de inseminación artificial con espermios donados. Nos casamos sabiendo que no podíamos tener hijos, pero pasaron tres años y nos dimos cuenta de que sí queríamos ser padres, recuerda la profesora.

Fue así que llegaron a ver a un doctor, hoy fallecido, del Hospital San Borja Arriarán. Pamela relata: Nos sometimos a todos los exámenes y nos dijeron que no había ninguna posibilidad de tratamiento para mi marido. Nos dieron las alternativas posibles, y entre ellas estaba la de optar por un donante. Nunca tuvimos una reacción negativa. Estamos en el siglo 21, existen opciones y nosotros las tomamos. Pamela cuenta que cuando supieron que existía esta alternativa, descartaron de inmediato la adopción. Y nunca se arrepintieron. Esto igual es distinto. Siempre pensamos que si adoptábamos, el bebé no iba a tener, biológicamente hablando, nada de nosotros. En cambio mi hija tiene por lo menos 50% mío. Además uno disfruta el proceso, el quedar embarazada, el que tu marido viva la espera del bebé contigo. Hicimos el efecto Mozart, que es un método en que a los cuatro meses empiezas a escuchar música que está seleccionada para cada etapa del embarazo. Se supone que el papá tiene que hablarle en una cierta posición a la guagua para que el sonido de la voz llegue a sus oídos. Y dio resultados, porque cuando nació mi hija se puso a llorar, mi marido le habló y ella se quedó callada. Siempre consideramos que valía la pena intentarlo.

El proceso, según cuenta Pamela, fue simple. El doctor nos había dicho que era igual que ir al supermercado: buscar y decir este arroz me gusta porque es de mejor calidad y éste no. Pero que lo importante era saber por qué lo estábamos haciendo y nosotros estábamos muy conscientes de eso. Nos dio una dirección en internet en la que nosotros podíamos ver un catálogo de donantes. No quisimos ver su foto o escuchar su voz. Sólo queríamos saber que estaba sano y que tuviera características similares a Antonio, incluyendo el grupo sanguíneo. Entramos al sitio y buscamos al donante más parecido posible a mi marido. Se podía elegir todo, desde el color de piel, del pelo, de los ojos hasta la religión. Además hay una ficha en que el donante cuenta cuáles son sus actividades favoritas, sus expectativas de vida y todas las cosas que hablan de su personalidad. Seleccionamos primero a tres candidatos que pensamos podían ser los más parecidos físicamente. Luego, de ellos elegimos a uno en base a la ficha de personalidad.

Pamela y Antonio compraron tres muestras de semen. Quedaron esperando al primer intento de inseminación. Para mí es como si nunca hubiéramos recurrido a un donante, dice Pamela. Mi hija es hija de mi marido. Fue una decisión de pareja que tomamos a conciencia. Mi marido es feliz con su hija y mi hija adora a su papá. De hecho, se parece harto a él en personalidad. Esas cosas no son genéticas, son aprendidas, pero son importantes. Tuvimos a nuestra hija juntos.

Mercedes (37) y Aldo (40)

A estas alturas sentimos que yo soy el padre biológico

Es primera vez que hablan del tema, porque no quieren que su hijo, de hoy cuatro años, se entere de que es el resultado de un tratamiento con donante. La gente de repente es cruel y lo podría discriminar. Si algún día, tuviera una enfermedad que requiere más información genética lo reevaluaríamos, pero por ahora es un niñito feliz; no vale la pena contarle, dice Mercedes.

Ella y su marido son analistas financieros. Llevan nueve años casados y hace cinco que tomaron la decisión de importar espermatozoides desde Estados Unidos. A los dos años de casados, nos pusimos en campaña. Como no nos resultaba fuimos a consultar al ginecólogo de Mercedes. Nos hicieron exámenes y el doctor nos dijo que yo no tenía posibilidades de tener espermios buenos. Fue muy frustrante para mí como hombre, porque no me dio alternativas. Me dijo: Tú eres el problema y yo no puedo ayudarte. Nunca nos orientó, cuenta Aldo, aún afectado por la experiencia. Al poco tiempo, acudieron a una charla de la Fundación San José, para ver la posibilidad de adoptar. Salimos desmotivados porque el proceso de postulación era muy largo y no había garantía de que no rechazaran nuestra petición, sigue Aldo.

Bajo la recomendación de un familiar, la pareja llegó a la Clínica Alemana. Nos dijeron que existía esta posibilidad y la primera reacción fue decir al tiro. Nos sentimos súper contentos, porque me permitía desarrollarme como mamá, tener a mi guagüita desde el primer momento conmigo, dice Mercedes. Además, lo vivimos todo juntos, incluida la espera después de la inseminación que es terriblemente angustiante. Tuvimos suerte porque nos resultó a la primera.

También eligieron al donante juntos. Esa parte es un poco fría y hay que asumir que lo que estás haciendo es comprar algo que viene de afuera y que no eliges lo primero que encuentras. Nosotros elegimos sólo en base al perfil general, porque, dentro de todo, queríamos vivir la paternidad de la manera más natural posible. Elegir en función de una foto era mucho, dice Aldo. La pareja dice que en el día a día se les olvida que Aldo no es el padre biológico de su hijo. A estas alturas sentimos que yo soy el padre biológico, aunque no sea así, porque siempre he estado muy apegado a él, desde el embarazo. Mi unión con mi hijo es tal, que nunca me he replanteado si está bien o mal. Ha sido una experiencia maravillosa. Tanto, que el año pasado Aldo y Mercedes volvieron a comprar muestras de semen de otro donante y están intentando tener un segundo hijo.

Ana (38) y Javier (43)

El padre no es el biológico, sino que el que se forma con el niño

Carolina, de tres años, y Alfredo, de uno, nacieron fruto de un tratamiento hecho con el mismo donante de un banco de Estados Unidos. Javier y Ana, sus padres, llevaban siete años juntos cuando supieron de la posibilidad de importar espermatozoides. Cuando supe no fue como ¡Oh! voy corriendo. Pero son de esas situaciones en que actúas más con intuición que con razón. No lo piensas mucho, lo que hay detrás es el corazón, dice Ana. Yo era el más interesado en que lo hiciéramos porque no quería dejar que la Ana perdiera la oportunidad de ser mamá. Además, quería vivirlo yo también. Quería pasar por eso de estar esperanzado por el embarazo, de comprar la ropita, elegir los nombres. Incluso quería vivir los meses de náuseas de Ana, sus antojos, todas esas cosas que hacen que te afiances mucho más como pareja, explica Javier.

La decisión, sin embargo, no fue fácil de tomar: Yo en algún momento tuve miedo de que me pudiera costar aceptar que mi hijo no iba a ser biológicamente mío, pero no pasó. El padre no es el biológico, sino que el que se forma con el niño. Estoy fascinado y agradecido por estos dos regalitos y ojalá llegue un tercero, dice Javier.

Ana cuenta que el proceso de importación fue insólito. Lo hicimos súper decididos. No nos molestó que fuera todo tan frío, porque estábamos súper emocionados. Primero hay que obtener un salvoconducto para desaduanar las muestras y hay que declarar qué ruta vas a hacer para llevarlas a la clínica. Nosotros cumplimos con esos requisitos y nos fuimos al aeropuerto a la parte de carga con toda la neura y la emoción. Fue como retirar un balón de gas, que es el tambor donde mantienen el espermio congelado. Todo se hace por internet con tarjeta de crédito, recuerda.

La pareja compró cuatro muestras. Al primer intento quedaron esperando a Carolina. En el segundo perdieron una guagua y en el tercero tuvieron a Alfredo. Ahora les queda una oportunidad de tener un tercer hijo y lo están pensando. Igual me da miedo, porque es la última oportunidad, ya que el donante no está disponible y no quisiéramos optar por otro, porque queremos que los niños se parezcan para que no se cuestionen nada en el futuro, dice Ana. El proceso de elección fue relativamente rápido. Nos importaba que no tuviera sida u otra enfermedad y buscamos que tuviera gustos y habilidades parecidas a las nuestras. Este donante coincidía mucho con mi marido: tenía el pelo liso y oscuro y los ojos cafés; había estudiado administración de empresas y nosotros somos ingenieros comerciales; sus gustos iban por el lado más científico que humanista, enumera Ana. Calzó al ciento por ciento, acota Javier. De hecho, sus hijos no se parecen a su madre. Yo fui la incubadora. Siempre nos dicen: son igual a su papá y a nosotros nos causa gracia, se ríe Ana. Me siento bendecida. No creo que haya ninguna diferencia entre mis hijos y los niños que vienen al mundo de una manera más común.
#5
Brujita escribió :

A lo mejor hay que buscar ayuda, pero... si el niño crece sin que le digan, y alguna vez lo descubre por accidente, cómo quedaría de destrozado? No por el hecho en sí, si no por descubrir que sus padres le ocultaron algo.

Imagínense padres los dos de un grupo de sangre, y resulta que el crío sale de otro imposible....

Criar a un hijo ocultándole información, hace que el niño perciba que hay algo oculto, que hay algo "malo y sucio" en su historia, y eso va generando problemas en la adultez.

Lo mejor es la verdad .. y buscar formas de decirlas que sean adecuadas a su edad. Yo conozco casos de ovodonación en que el niño ha sabido desde siempre, con cuentos fáciles de entender.

El padre es el que lo cría, lo educa, lo ama, así que le puedes contar que otro señor prestó una semillita, o algo así. O empiezas diciéndole que necesitaron ayuda para que él llegara, que costó que se juntaran, pero que al fin están juntos.

Esto es lo mismo que la adopción, al niño se le cuenta: nosotros somos tus padres, y nos encontramos -por fin!- de esta manera....

Nunca se le dice como en las telenovelas una tontera como: yo no soy tu verdadero padre.... pero sí tu no le dices a tu hijo su historia de filiación real, corres el riesgo que un desatinado cualquiera sí le diga un día una brutalidad, y lo deje para siempre herido.

Lo que pasa es que si tu usas las palabras que escribiste arriba estás demostrando tu propia frustración frente al tema.

Si le dices, nosotros somos tus papás, y tu historia un poquito distinta, pero no se te olvide nunca que te amamos y que somos tus papás, trasmites otra cosa a tu hijo.

Esto va a ser duro... pero si uno no cuenta la historia verdadera, es porque uno, de alguna manera, se avergüenza de ella. Así de simple.

Y es eso lo que el niño percibe, y es eso lo que lo daña.
#6
Cristy escribió :

Chicas, una de las cosas que puse en el pimer post con que comenzó este tema es que esto se debe madurar mucho en pareja. No es una decisión rápida que uno toma por un diagnóstico x o por otro tratamiento que falló. Es una gran decisión y tiene aspectos complicados.

Nosotros hemos optado con mi marido por no contarle a nadie, y en principio tampoco se lo contaremos al niño a menos que sea muy vital en algún minuto. Respeto todas las opiniones distintas y me agrada conocerlas, pero esa es nuestra posición.

Es una decisión que debe plantearse y replantearse de a 2 antes de tomar la decisión.
Y cualquiera sea la decisión que la pareja tome, hay que HACERSE CARGO de la situación, es decir, estra dispuesto a enfrentar las consecuencias de la decisión inicial.
#7
Arua escribió :

Chicas...

Me meti a la pagina de cryobank y ahi sale hasta el historial familiar del donante...se puede escuchar hasta la voz y los antecedentes de enfermedades de la familia, tipo de sangre, etc.

Yo no creo que haya que decirle o no al niño por las enfermedades que pueda o no tener

Yo creo que hay que ser responsables como dice la Cristy y enfrentar la decision que tomemos.

En todo caso hay familias muy como las pelotas y en caso de decirles que el niño es con semen de donante son capaces de hacerle la vida imposible al pobre inocente....y creanme que yo conozco gente asi....

Hay que pensar con el corazon y decidir lo que sea mejor para el niño y lo que lo haga mas feliz...
#8
Polita escribió :

Este tema es muy delicado, y en mi caso toca fibras muy sensibles porque nuestros 2 hijos han sido concebidos con semen de donante. E incluso de 2 donantes distintos...

Mi posición personal al respecto se asemeja a la de la Brujis, aunque respeto que existan otros puntos de vista... Creo que el niño tiene el DERECHO a saber cómo fue concebido, que no es posible borrar ese antecedente de tu "disco duro" y que a pesar que uno no le cuente, a la larga el niño va a darse cuenta o percibir que algo raro existe con relación a su concepción.

Coincido también en que el ocultamiento de información para con ellos denota que uno se siente avergonzado o arrepentido de la decisión que tomó, y si a priori uno se plantea el tema como "... el día que quede embarazada me voy a olvidar de la forma en que lo conseguí..." es porque claramente no ha madurado suficientemente el tema y no está listo aún para tomar la decisión. Habiendo vivido la experiencia, puedo afirmar que uno NUNCA olvida la forma en que su hijo llegó a su vida... Aunque nadie te toque el tema, aunque nadie te pregunte... Es algo con lo que se aprende a vivir, pero no se borra. Y eso no quiere decir que uno viva obsesionado con el tema.

Y tanto es así que, en Chile o al menos en la CLC, las parejas que optan por esta alternativa de tratamiento habitualmente son asesorados por psicólogos, en forma similar a lo que ocurre cuando uno adopta un niño. No es una decisión que uno tome en forma absolutamente independiente.

Respecto a causarle dolor a los hijos al contarles... Es difícil, pero sé que a mis hijos les va a causar algun grado de dolor, incertidumbre, curiosidad o ansiedad el saber que no fueron concebidos a la manera "tradicional"... pero también sé que la única alternativa para no causarle dolor a mis hijos habría sido NO TENER HIJOS. Tal vez algunas personas piensen que fue egoísta nuestra decisión... Puede ser... Pero creo firmemente en que todos tarde o temprano vamos a sufrir alguna forma de dolor o desilución. Sólo espero ser capaz de educar a mis hijos con la suficiente entereza, tolerancia y respeto para aprender a sobreponerse a estas situaciones, y darse cuenta de que lo que les ha tocado vivir no es tan terrible que no les permita ser felices en la vida.

Ahora bien, aún cuando estoy decidida a contarle a mis hijos acerca de su origen en su debido momento, en la actualidad no estoy dispuesta a contarle a nadie más, que no tenga que estar informado forzosamente respecto de esta situación. No porque me arrepienta de ella, sino porque creo que como sociedad el tema esté muy en verde y comentarios desatinados abundan por doquier. Si no le cuento a nadie más es porque quiero proteger a mis hijos. Pero si el día de mañana ellos mismos son quienes divulgan esta información, tendré que respetar su decisión. Y si deciden investigar más acerca del donante, contarán con mi aprobación y si lo requieren, mi apoyo.

Bueno... espero no haber lateado mucho exponiendo mi punto de vista. Y les aseguro que en este tema, como en muchos otros, "...otra cosa es con guitarra..."

Mi caso es simplemente sentir que tengo que "apechugar" con las decisiones que hemos tomado, sobretodo porque involucran a terceros que no pudieron dar su opinión al momento de tomar la decisión.

Créanme que lo de tener clara la película no es algo rápido, y todavía existen cosas que no tengo resueltas. Hace más o menos 6 años que nos plantearon la posibilidad de usar IAD por primera vez, y durante al menos 2 años, la rechazamos de plano. Intentamos la adopción de un niño ya nacido, y por diferentes vueltas que da la vida ese camino se nos cerró, y por eso nos abrimos a la IAD. Después de más de un año de tratamiento quedé embarazada de mi primer hijo, y como tuve haaarto tiempo para pensarlo, y no nos arrepentimos de la experiencia, es que quisimos tener un segundo hijo, por la misma vía. De esa forma al menos espero que entre ellos se puedan apoyar mutuamente y compartir sus puntos de vista.

Por último, como tema anecdótico y para poner sobre la mesa algunas de las otras aristas que tiene este tema, les cuento que al optar por la vía de un donante de semen, y estar abierto a contarle al niño, no sólo estamos hablando de que él podría eventualmente querer conocer al donante... También existen los medio-hermanos (por llamarlos así). En un mundo tan globalizado como el de hoy, con Internet, Google y todo eso, es posible saber si un donante ha tenido más "descendientes"... y cuando ya son adolescentes o adultos muchos de ellos manifiestan interés por conocerse mutuamente y algunos efectivamente lo hacen.
#9
Bea escribió :

Que tema......
Bueno yo creo que todo depende de como lo enfrente la pareja... o sea.... en eso hay que estar de acuerdo de antemano..... Yo creo que la verdad siempre es mejor, en el sentido de dar tranquilidad y evitar confusiones .... y creo que hay maneras y formas de ir diciendola... todo depende de la edad del niño .....
Los niños entienden bien lo que pasa a pesar de que uno tiende a sub valorarlos.... pero "los secretos" siempre salen a la luz tarde o temprano..... y duelen....porque en definitiva se traducen en falta de confianza....

El tema es dificil.... pero hay que ponerse en todos los escenarios.... hay temas medicos detras y tambien psicologicos.... pero el amor y el cariño siempre lo entregan los padres y familiares que crian....eso es el ambiente......

Yo creo que es bueno darle una vuelta..... y ponerse uno en el caso... Les gustaria enterarse el dia de mañana... que el papa no es el papa biologico??? o que uno ha sido adoptado y nuca nadie lo dijo.. y todos lo sabian??? Yo personalemente no..... y ademas me molestaria bastante... porque instancias para haberlo dicho siempre hay....

Interesante tema.... en todo caso.....

Tengo una duda..... las que ya tenemos hijos... como haya sido.... no piensan contarles lo mucho que se lucho y sufrio para tenerlos?????
#10
Déborah escribió :

El tema del ocultamiento de información es bien complicado. Entendiendo el tem de la IAD como media adopción, me permito transcribirles un par de textos al respecto.

(La mentira) se encontraría justificada en aras del "interés superior del niño", pero en realidad muestra una visión de los niños como objeto más que como sujeto, y por ello pasibles de ser comprados o vendidos por los adultos

En Enlaces habilitados sólo para miembros. Regístrate o Inicia Sesión para verlos.


Posibles temas similares...
Tema Autor Respuestas Vistas Último mensaje
  A por Inseminación con donante! Marina 70 7.576 3rd April 2018, 10:38
Último mensaje: Marina
  Mi padre fue un anónimo donante de semen (pre Brujita 1 3.598 24th March 2016, 16:22
Último mensaje: Brujita
  Donante de esperma con gen defectuoso (Europa Brujita 0 1.975 7th April 2015, 11:02
Último mensaje: Brujita
  Experiencia IIU con donante en IVI? cglow 5 2.899 25th January 2014, 23:27
Último mensaje: cglow
  Demasiados espermios de un mismo donante Brujita 7 5.791 20th September 2011, 12:26
Último mensaje: Brujita
  Testimonio de un donante de semen Atenea 4 6.445 25th September 2009, 16:01
Último mensaje: Atenea
  madre o padre genétic@? donante? lapollo 13 5.695 30th April 2009, 15:30
Último mensaje: Brujita
  EMOL, semen de donantes Atenea 4 6.685 22nd July 2008, 23:49
Último mensaje: Atenea
  Inglaterra, donantes semen ya no son anónimos Brujita 1 4.159 18th May 2008, 20:42
Último mensaje: Brujita

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)